Actualidad, Derecho, críticas de los actos políticos. Soy perfecto pero prefiero negarlo, le temo a los envidiosos y a las envidiosas.
El Canal 4 de Televisión de Posadas fue clausurado el día 12 de enero de 2011. La decisión resultó sorpresiva para decenas de miles de televidentes en la Provincia de Misiones, en el extremo nordeste de la Argentina.
En el momento de ser escrito este artículo, la información oficial al respecto es inexistente. Guardan silencio el Gobierno Nacional y el Gobierno de la Provincia de Misiones. Sólo se sabe que fue la Gendarmería Nacional (policía federal militarizada) fue la encargada de cumplir con una orden judicial emanada de Juez Federal de Primera Instancia en lo Criminal y Correccional de Posadas.
Datos dispersos permitirían deducir que el Juez Federal habría dispuesto la clausura en una acción judicial promovida por un socio minoritario de Canal 4, por la vía de la acción de amparo.
No obstante, hay declaraciones de los mismos protagonistas de los eventos. Y esas declaraciones – fidedignas ciertamente – tornan extrañas las motivaciones legales para una medida de severidad extrema, como lo es la clausura de un canal de televisión, el cuál cuenta con la garantía constitucional de la libertad de prensa irrestrictamente consagrada por la Constitución Nacional de la Nación Argentina.
En efecto, sólo hechos y actos de una gravedad inusitada y hasta inimaginable permiten el cese de una señal de televisión, si nos atenemos a la letra y al espíritu de la Constitución Nacional, un texto del año 1853 y sin embargo – a pesar de la longevidad de la norma supralegal – vigente y una fuerza protectoria gigantesca.
Un conocido ciudadano de Posadas, el Sr. Carlos Valenzuela, se adjudica el derecho de operar la señal de televisión de Canal 4 de Posadas. Según sus propias palabras fue él, quién se presentó ante la Justicia para pedir el cese de la transmisión del “anterior Canal 4”. Para reiniciar la transmisión, el Sr. Valenzuela - dice - saldrá al aire con una señal denominada “nuevo Canal 4”. Para ello ha desechado los estudios y oficinas del canal ubicados en la Avenida Urquiza de la ciudad de Posadas. Expresó el Sr. Valenzuela su decisión de transmitir desde un local en la calle Alberdi de la mencionada ciudad de Posadas.
Pocos momentos después del operativo de clausura de la Gendarmería Nacional, el Sr. Valenzuela concedió una conferencia de prensa. Dijo con claridad que él – Valenzuela – es un socio minoritario de la sociedad propietaria de la licencia de explotación del Canal 4. Asimismo expresó (esto lo dijo con poca claridad) que habían otras violaciones de los socios mayoritarios el régimen societario. Que se había visto obligado a accionar judicialmente porque los socios mayoritarios le negaban información (esto sí, lo dijo con precisión).
Con estas únicas palabras del Sr. Valenzuela, estamos ya ante un evento extraño. Porque las leyes argentinas otorgan a un socio minoritario los medios legales para asegurar el control de los actos de los socios mayoritarios. Claro está, dicho control jamás puede concebirse como una destrucción de la operatoria de la sociedad, y su reemplazo por una nueva empresa en la cuál el socio minoritario pasaría ser el dueño de todo los bienes más importantes del grupo social.
En otras palabras, el Sr. Valenzuela dijo tenía ciertas dificultades con el otro socio de apellido Langton. Y que por ello, él “se quedaba con todo” y desplazaba al socio mayoritario.
Otra extrañeza surge del medio legal – y tiempo legal – usado para llegar a la clausura. Porque - dijo el Sr. Valenzuela - el Juzgado Federal había admitido una acción de amparo. Esta última es una acción de urgencia, y parece imposible de compadecer con una mera cuestión entre socios de una empresa.
En cuanto a los tiempos legales, tampoco sería admisible la resolución judicial en el caso, durante la feria judicial del mes de enero, cuando los juzgados argentinos en general cesan mayormente la actividad, siguiendo una muy antigua tradición del país.
También es raro que una cuestión societaria hubiera tramitado ante la Justicia Federal. En efecto, conforme a la Constitución Nacional de la Argentina, los temas societarios son de competencia de los Juzgados Provinciales. Ciertamente, la asignación en sí de una licencia de televisión es competencia federal. Mas, de las palabras del Sr. Valenzuela apenas surge un disenso de los socios.
O sea, estaríamos frente a una situación atendible ante la autoridad judicial, pero en tiempos normales (no de feria judicial), tramitando ante los jueces ordinarios (o sea, los provinciales) y resultando el procedimiento al respecto ajeno a la acción de amparo. Máxime, la Ley de Sociedades contiene en sí misma diversas normativas para proteger situaciones de urgencia, las que hacen innecesario recurrir a la vía extrema de la acción de amparo.
En otro acápite de la conferencia de prensa, el Sr. Valenzuela mencionó que “la señal de Canal 4 interfería en el espacio de «su» canal de televisión”. Sería una contradicción. El Sr. Valenzuela dijo pertenecer como socio, a la empresa que explota el Canal 4. Cabe una pregunta por la vía del absurdo: ¿el Canal 4, hasta el día 12 de enero de 2011, se interfería a sí mismo?
Otro dato raro. Durante la referida conferencia de prensa una periodista – luego identificada como empleada del Canal 4 – le exhibió al Sr. Valenzuela la copia de una Escritura Pública y le leyó. Conforme al texto en el año 2005 el Sr. Valenzuela cedió todos sus derechos y acciones respecto del Canal 4, al socio mayoritario del Canal 4, Sr. Langton. El Sr. Valenzuela respondió admitiendo haber firmado esa escritura. Preguntado entonces de las razones por las cuáles él entendía tener derechos, cuando ya había cedido los mismos, contestó que el Sr. Langton tenía derecho a actuar legalmente si así lo consideraba necesario. Antes había intentado deslindar la pregunta aduciendo que él “no podía ceder, lo que no era suyo”, remitiendo a la propiedad primigenia del estado argentino sobre todas las señales televisivas. El Sr. Valenzuela no siguió en esa linea argumental seguramente por ser la misma de escasa credibilidad, y correspondería otra pregunta con remisión al absurdo: ¿si la señal es del estado argentino, cómo él puede usarla ahora sin exhibir o al menos mencionar, un acto del estado argentino dándole esa señal?
Sucintamente, y sin agotar la información – escasa pero interesante – con la que contamos en ese momento, legalmente puede decirse que estamos ante una situación extraña, difícil de concebir.
Hay otras explicaciones. Fueron ensayadas desde instantes después del cierre de la emisora de televisión Canal 4 de Posadas, por los empleados del mismo, por el sector gerencial la emisora, por políticos de la Provincia de Misiones y de nivel nacional, y asimismo por medios de prensa nacionales y provinciales. Hablaron, entre los dirigentes, el ex Gobernador de la Provincia de Misiones Dr. Ricardo Barrios, y la principal referente del GEN de la Provincia de Buenos Aires Margarita Stolbizer (el GEN es socio de la Unión Cívica Radical).
De los medios nacionales, se ha visto un artículo firmado por el conocido periodista César Sanchez Bonifato – corresponsal en Misiones del diario “La Nación” de Buenos Aires – y menciones en canales de televisión también de Buenos Aires y sitios de noticias provinciales.
Esas manifestaciones aluden directamente y sin ambages a la intención del Gobierno de la Provincia de Misiones de silenciar al único canal de televisión de la Provincia de Misiones que – dicen - no adhiere a las directivas del gobierno de la Presidenta de la Nación Argentina Cristina Fernández de Krichner, del Gobernador de la Provincia de Misiones Dr. Maurice Closs, y del Presidente de la Legislatura de Misiones Ing. Carlos Eduardo Rovira. Explican que la cercanía de las elecciones generales del año 2011 decidió a los titulares de los poderes nacional y provincial a evitar la penetración de un canal de televisión independiente que según una encuesta creíble tiene el cuarenta por ciento (40%) de la audiencia de la Provincia de Misiones.
Salvo la pronta aparición de información confiable destinada a demostrar la bondad de la decisión judicial de clausura del Canal 4, se deberá creer a quiénes sostienen que el Juez Federal con sede en Posadas habría sido engañado por las autoridades nacionales y provinciales, porque éstas tenían la finalidad de deshacerse de un medio de prensa opositor. Y con ello poco favor le estarían haciendo a las Instituciones y la población de la Nación Argentina.